1. Registrar el lugar y los daños
Fotos y videos del lugar, vehículos, objetos dañados, lesiones visibles y condiciones generales pueden ser útiles si se obtienen de manera segura.
2. Identificar a las personas intervinientes
Datos de conductores, propietarios, responsables, testigos y aseguradoras pueden ser necesarios para determinar contra quién corresponde dirigir un reclamo.
3. Guardar constancias médicas
Certificados, estudios, recetas, indicaciones, turnos y comprobantes permiten documentar la atención y la evolución de las lesiones cuando las hubiera.
4. Conservar gastos y comunicaciones
Facturas, presupuestos, traslados, reparaciones y comunicaciones con aseguradoras o responsables pueden integrar la evaluación del daño.
5. Revisar el caso antes de cerrar acuerdos
Una propuesta rápida no siempre contempla todas las consecuencias. Antes de aceptar o firmar, conviene revisar qué rubros se están incluyendo y qué efectos tendría el acuerdo.
Esta guía brinda información general y no reemplaza el análisis profesional de un caso concreto. La estrategia y los pasos aplicables pueden variar según la documentación, la jurisdicción y las circunstancias particulares.
