1. Leer nuevamente el contrato
Debe revisarse la obligación concreta, vencimientos, condiciones, mecanismos de notificación y consecuencias previstas para el incumplimiento.
2. Reunir prueba del cumplimiento propio
Comprobantes, entregas, transferencias, mensajes y demás elementos pueden ser importantes para acreditar qué hizo cada parte.
3. Definir qué se pretende
Cumplimiento, pago, rescisión, restitución, reparación o acuerdo no son objetivos equivalentes. La estrategia cambia según el resultado buscado.
4. Evaluar la intimación
En muchos casos una comunicación formal bien planteada sirve para fijar posición, constituir en mora cuando corresponde y dejar constancia del reclamo.
5. Analizar negociación y vía judicial
La alternativa más conveniente depende del monto, la prueba, los tiempos y la relación entre las partes. Un buen acuerdo debe resolver el conflicto y no generar uno nuevo.
Esta guía brinda información general y no reemplaza el análisis profesional de un caso concreto. La estrategia y los pasos aplicables pueden variar según la documentación, la jurisdicción y las circunstancias particulares.
